Bar Playa en Juan Dolio .RD 160 x 160 cm. Oleo sobre lienzo

ANORO

Maneras de contar

5 marzo - 10 abril 2015
Bodegón Azul y Verde. 81 x 100 cm. Oleo sobre lienzo
Mujer en sillón. 89 x 116 cm. Oleo sobre lienzo
Alaior. Menorca. 97 x 130 cm. Oleo sobre lienzo
La lectora. 70 x 83 cm. Técnica mixta sobre papel
Billar en Playa Cosón. 160 x 160 cm. Oleo sobre lienzo
Ribeira Sacra. Galicia. 73 x 92 cm. Oleo sobre lienzo
Costa Fort S. Felip. Menorca. 54 x 65 cm. Oleo sobre lienzo
Playa Cosón. RD. 81 x 162 cm. Oleo sobre lienzo
Bodegón azul. 81 x 100 cm. Oleo sobre lienzo
Mujer con pamela. 89 x 63 cm. Técnica mixta sobre papel

ANORO

Maneras de contar

5 marzo - 10 abril 2015

Hay muchas maneras de pintar. Maneras buenas, maneras horribles, inesperadas, sorprendentes, aburridas. De todo. Creo que una de las facetas más difíciles aunque absolutamente imprescindibles en la vida de un pintor, es precisamente descubrir y consolidar tu propia manera. Tu honesto espacio. Yo pinto así. Que pocas palabras para un concepto tan difícil de alcanzar y sobre todo, tan difícil de asumir.

Yo soy un narrador, no puedo evitarlo. Esto lo sabía yo desde que contaba aventuras a los niños de mi barrio con solo seis años y en mi larga trayectoria de pintor, solo he tenido el empeño de asociar a este personaje contador de escenarios y aventuras algunas cosas bastante escasas hoy en día. Cosas en peligro de extinción: la honestidad y el oficio. Intento ser un contador armado con estas dos herramientas y esto os aseguro que es algo difícil, muy difícil de acarrear. A veces, pienso que es incluso un anacronismo.

En mi todo empieza con un viaje y un viaje siempre empieza con una ilusión gestada entre cuatro paredes. Sigue con un choque ante tanta belleza, tanto paisaje, tanto mundo y tantas cosas y pintar y pintar. Luego viene aquella decepción, aquel creer que no estás dando la talla ante la inmensidad de las cosas que se pasean ante tus ojos y después pasan los días y al final, pues al final los cuadros en las paredes de una Galería, llenos de recuerdos y emociones que ya no te parecen ni tuyas.

Y es allí, en aquellas paredes, donde empiezan los ojos de los demás. Cuantas emociones, cuanto trabajo en un metro cuadrado de tela y ya no son mis cuadros, son los cuadros de no sé quien y ya dudo incluso de que sean los míos! …siempre me sucede. En fin, hay que intentarlo e intentarlo, una y otra vez.  Voy a intentar repartir. Repartir al  menos las emociones. Al menos la ilusión.

Manel Anoro

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